INTERSECCIONES

Bella de sangre contraria I

A J.G.G

Él le enterró la navaja de Albacete hasta lo más profundo de su corazón. La navaja, enamorada, no quiso salir de ahí. La gitana sintió que tenía un motivo para vivir y, desde entonces, se dedica a la elaboración de morcillas.

Bella de sangre contraria II

A Juan Yanes “Canario”, por sus enseñanzas

El hombre y la mujer rodaron por el suelo en frenética lucha. Esa tarde, uno de los dos tenía que morir. Pero nadie murió. Los sobrevive un varón, el más temido del pueblo, cuya navaja entró por el tercer espacio intercostal izquierdo de la madre y rebanó todo el costado hasta el esternón del padre.

A %d blogueros les gusta esto: